Seabottles #1

Cuando Ike leyó el mensaje de la botella, entonces, y sólo entonces, de sus ojos brotó la primera lágrima de felicidad que nunca conociera el mundo.

Ésta fue la primera vez que Ike se sintió acompañado. Pero no fue la única, y de alguna manera él lo supo antes de que llegaran las siguientes botellas.

Años después, un viajero encontro en la playa una hilera interminable de botellas de todas las formas y colores. Cada una de ellas contenía una lágrima cristalizada de felicidad.

¡Dáliva! ¡Fin!

(Esta ha sido mi primera entrada en Seabottles.net, aún no ha encontrado nadie la botella)

3 comentarios:

Dani Maverick dijo...

Pero sí que hemos encontrado esta entrada en tu blog, algo abandonado desde hace tiempo, esperando que llegase esa primera botella.

Samuel Villena dijo...

¡Todo un honor que te pasees por aquí, gran Maverick!

Por cierto, tenemos que repetir esa cena en el Brutus. Pero la próxima te tienes que superar y terminarte la hamburguesa entera.

Saludos!!!

Iréz dijo...

Siempre he apostado por los mensajes en las botellas. Me parece algo maravilloso.